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Crisis económica: cerca de 400 personas tomaron terrenos en Las Lajitas

Crisis económica: cerca de 400 personas tomaron terrenos en Las Lajitas

Un masivo grupo de personas de todas las edades (niños, adultos y ancianos) se unió y se sumó a una toma de terrenos multitudinaria a la que siguen llegando personas, el lugar le pertenece a la empresa extranjera La Moraleja, que informó que se tomaron 10 de sus hectáreas. Las Lajitas esta ubicada en la ruta 5, a una distancia de 200 km de Salta capital.

En el lugar hay otra toma, esta se realizó en Gaona y cuenta con alrededor de 150 familias. La fiscal de Anta ya le solicitó al Ministro de Seguridad de la provincia, Juan Manuel Pulleiro, parecencia policial pero no se gestionará un desalojo sin un mediación previa, aunque la gente relató que si recibieron represiones.

Esta acción de usurpación solo son la muestra de la grave crisis económica que atraviesa la provincia como también la falta de viviendas para una gran parte de la población, la necesidad logró organizar a 400 personas para esta medida desesperada. Las estadísticas de la Secretaría de Integración Socio Urbana de Nación muestran que Salta es la septima provincia con mas villas, en las que habitan cerca de 21.000 familias.

Por otro lado el fenómeno de la toma de tierras se inició en otros lugares: hace 2 meses 52 familias se asentaron en el sector que da hacia la margen norte del río Metán, al sur de esta ciudad. Los asentamientos se están volviendo moneda corriente en la provincia, el déficit habitacional si no se resuelve por medio del gobierno, lo irá resolviendo el pueblo a su forma, como también a través de las denuncia a aquellos «asentados V.I.P» o «asentados ricos» que suelen tomar terrenos sin dificultades y sin represión en la provincia.

En su estadía en los asentamientos las familias viven de una forma ultra precaria, sin agua cerca, haciendo fuego para calentarse en pleno invierno y realizando ollas populares, ya que la policía tiene ordenes de no dejarlos ingresar ningún elemento que no sean comestibles, todo en pos de desalentar su estadía en el lugar. A la hora de los desalojos muchos niños y ancianos terminan heridos, recibiendo a veces balines en los ojos.